Cadena de custodia
Cadena de Custodia de Productos Forestales
Los bosques y plantaciones de la CAV están en proceso de certificación en gestión sostenible. Dadas algunas características de estos bosques, fundamentalmente el modelo de propiedad atomizado en 20.000 pequeños propietarios o familias, el sistema por el que se ha optado abrumadoramente es el llamado PEFC, uno de los más extendidos en Europa y en el mundo.
La Mesa Intersectorial de la Madera de Euskadi (MIME), atendiendo a las necesidades medioambientales, a la sensibilización de la sociedad y a las crecientes demandas que el mercado requiere de las empresas que utilizan productos de los bosques, desde el año 2004, organiza el modo en que las pequeñas y medianas empresas obtengan el certificado de Cadena de Custodia de Productos Forestales conforme a los requisitos del PEFC.
Este modelo se denomina Multisite y, en él, la empresa que así lo desee puede integrarse recibiendo, por parte de MIME, la cumplimentación de algunos de los requerimientos que PEFC demanda, como introducción de criterios, realización de auditorías internas, asesoramiento de implantación, etc.
En este momento, la red de empresas certificadas en Cadena de Custodia que MIME gestiona consta de 62 empresas, abarcando todos los procesos, desde el monte hasta el producto final, en los que interviene la madera.
La cadena de custodia consiste en controlar que la madera procede de bosques gestionados de forma sostenible y que empresas e industrias que la transforman en productos finales utilizan dicha madera y no otra sin garantías. Para que se pueda afirmar que estos productos finales están utilizando materia prima obtenida de manera sostenible hay que hacer, y mantener, un seguimiento fiable, imparcial, riguroso (es decir: auditable) de la materia prima a través de los procesos por los que ha de pasar.
La manera de comprobar que no se pierden las características medioambientales de la materia prima proveniente de bosques gestionados sosteniblemente es a través de la cumplimentación de unas normas y de la consecuente auditoría externa ejecutada por entidades independientes y homologadas de certificación que, a su vez, también sean auditables. Se trata de que siempre aumenten las garantías de imparcialidad y de rigor. Una vez superados dichos controles se puede utilizar un sello como garantía de la sostenibilidad de dicho producto.
Los sistemas de certificación están revisándose constantemente para dar la mayor credibilidad posible al consumidor final, poder llegar a más casos y a más tipos de productos o procesos industriales, aumentando el nivel de exigencia, los controles e incidiendo en los sistemas de gestión de las empresas.








